El cuapiaxtlense ha sido rector de la Universidad de Chapingo en dos ocasiones

Cuando era pequeño soñaba con ser el mejor deshierbador del mundo, esto es, hacer rápido el retiro de maleza en las tierras de labor, y así poder ir a jugar fútbol.
Las constantes peleas con sus compañeros de la secundaria en Grajales, Puebla, por defender que los tlaxcaltecas no son traidores, le ayudaron a desarrollar la habilidad para los enfrentamientos físicos y, sin imaginarlo, los puños le abrieron las puertas para concluir la preparatoria y forjarse un carácter firme.
En la época de repartición de tierras en el estado de Tlaxcala, le gustaba ir a las reuniones, aunque era un adolescente, pero su curiosidad y espíritu de justicia social lo acompañaban en todo momento. Hoy en día ese pequeño que combinaba las tareas del campo con las escolares es el rector de la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh), cargo que dejará el próximo 7 de mayo, tras cumplir un segundo periodo al frente de ese centro de estudios, una de los diez universidades más importantes del país, de acuerdo con diferentes mediciones.
Entre sus planes está escribir unas memorias sobre las dos gestiones al frente de la UACh, publicar sus investigaciones y desarrollar variedades de semillas, sobre todo de amaranto.
Revista Momento platica con José Sergio Barrales Domínguez en la Sala de Directivos –lugar de reunión del Consejo Directivo– de la Universidad, en el municipio de Chapingo, Estado de México. En este lugar se encuentran los cuadros de todos los rectores y de los directores de lo que en sus orígenes fue la Escuela Nacional de Agricultura.

 

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