Las virtudes de la mujer son el liderazgo, el compromiso y la lealtad

Nombre: Maura Hernández Fernández Cargo: Tesorera ATAH. Estudios: Mtra. Administración de Empresas Estado civil: Soltera Edad: 32años

Nombre: Maura Hernández Fernández Cargo:Tesorera ATAH Estudios: Mtra. Administración de Empresas Estado civil: Soltera Edad: 32años

Romper los paradigmas en una empresa, a casi un si­glo de su fundación, no es sencillo, pero tampoco im­posible, asegura Maura Hernández Fernández, tesorera del Consejo de Administración de Autotransportes Tlaxcala-Apizaco-Huamantla, ATAH. “En noventa y tres años ninguna mu­jer había ocupado el puesto de te­sorera. Hace veinte años y muchos años atrás no era posible, pero se logró. Tengo mucho ímpetu de salir adelante en este puesto”.

Maura, soltera, de apenas treinta y dos años y ya con una importante responsabilidad profesional, con­sidera que las virtudes de la mujer son el liderazgo, el compromiso y la lealtad. Asegura que el defecto de las mujeres radica desde la percep­ción: “un defecto lo ves y lo tienes que trabajar en particular”.

Contadora de profesión y con estudios de maestría en adminis­tración, visualiza a la capacitación de la fuerza laboral como la clave del éxito de toda empresa y no des­carta que, en un futuro, mujeres se encuentren manejando los autobu­ses de su empresa: “No se trata de decir que somos mejores o superio­res a los hombres, sino que se logré un trabajo en conjunto. Hay mujeres muy capaces”.

Me siento orgullosa de formar parte de la empresa, asegura que el apoyo de su familia ha sido impor­tante, principalmente el de su padre Crisanto Hernández R.

“Mi padre ha sido un apoyo im­portante para que tenga esta opor­tunidad, creyó en Maura. Me sien­to feliz. Las oportunidades de las mujeres son infinitas, pero nosotras mismas nos limitamos. Estoy muy contenta por incursionar en un en­torno de hombres, pero con base en compromisos y dando resultados. No es improvisado mi actuar en esta empresa, tengo ocho años en diferentes puestos y hoy se me da la oportunidad de ocupar la tesorería”.

El valor de la familia nos ha hecho más unidos

La entrevista se realiza en reco­nocido club de la ciudad de Apizaco, lugar de donde es originaria Maura Hernández, en una charla muy ame­na nos habla de los retos y compro­misos como profesionista, mujer, hija y hermana.

— ¿Es difícil ser mujer?

— No, desde la perspectiva de la persona, hace unos días leí un artí­culo que publicó la Comisión de De­rechos Humanos, el estudio decía que el treinta y tres por ciento de las mujeres ocupa mandos medios, que triste que los hombres decidan y las mujeres ejecuten. También lo ha destacado mucho el periódico La Jornada. En este dinamismo, debe­mos entender como mujeres que no somos víctimas, más bien debemos de tomar esos retos y volverlos en positivo para nosotras. Creo que es un reto de nosotras mismas tener esa parte de convertir los retos en gran­des oportunidades.

— ¿Cómo organizas tu día a día?

— Maura Hernández es una perso­na que tiene ideas claras, soy firme y con gustos bastante definidos. Me levanto todas las mañanas con esas ganas de ir a trabajar, trato de ser or­ganizada, a veces peco de ser hones­ta y firme, eso de las mentiras piado­sas como dice Joaquín Sabina, no va conmigo. El día a día se da después de trabajar, entreno, me gusta correr, este año ya corrí el medio maratón. Tengo como objetivo correr el mara­tón de 42 kilómetros de la Ciudad de México.

— ¿Qué disfrutas?

— Me gusta cocinar, creo que co­cinar es una expresión, la gente lo siente, tu familia siente en el paladar ese gusto, cuando yo como en algún lugar digo “esto no tiene amor”, hay que ponerle una pisquita de amor a la comida.

— ¿Consideras que hemos avanzado en equidad?

— Lo intentamos, si tomamos como referencia la publicación de la Comi­sión de Derechos Humanos en Mé­xico, que revela que el treinta y seis por ciento de los puestos directivos y gubernamentales son ocupados por mujeres, evidentemente va muy lento el tema, a partir de que la ley em­pieza a protegernos y propiciar una igualdad de mujeres. El panorama va cambiando, pero que triste que se tenga que obligar a que exista una igualdad. Es lento, pero espero que vayamos avanzando día a día.

— ¿Qué haces para que las mujeres tengan mayor equidad?

— En mi empresa, hay muchísimos más hombres, buscamos generar es­pacios para las mujeres. En el centro de capacitación asisten hombres; cuando hablo con ellos les reitero que tienen que cuidar el destino de los pasajeros. Ojalá un día vea en esas aulas a mujeres. Buscamos generar espacios y trabajaremos el tema. Es­pero un día, cuando yo me vuelva a parar en esos grupos, vea a mujeres, eso sería una gran satisfacción. Hay mujeres muy capaces.

Nuestro corporativo tiene más mu­jeres que hombres, ese es otro ele­mento importante, colaboro con las mujeres en el área administrativa, contable y de recursos humanos.

— ¿Cuál es tu opinión sobre los feminicidios?

— Se trata de un tema delicado que nos preocupa, aunque no vamos a compararnos con estados del Nor­te de la República. Se deben tomar acciones inmediatas, me preocupa porque tengo más sobrinas que so­brinos, y te das cuenta que tenemos un riesgo más evidente. Considero que es un tema que hay que prestar­le bastante atención, se tendría que trabajar en esquemas de seguridad dentro del lugar dónde te encuentres, Apizaco, Tlaxcala y otros.

— ¿Cuáles son tus hobbies?

— Me gusta, correr, bailar salsa, mi género favorito. Ver películas para ni­ños, disfrutas y ríes, voy al cine con mis sobrinos y ahijadas, no me preo­cupa que alguien me vea cuándo río.

— ¿Qué te hace feliz y qué te provoca tristeza?

— Cocinar me pone feliz. Llego a mi casa, llegan mis hermanos y sobri­nos, cocino y me pierdo, me olvido de los problemas; la pasta al pesto es mi platillo favorito. El valor de la familia nos ha hecho más unidos, mis hermanas son mis mejores amigas, al igual que mi madre, Me frustra cuando las cosas no salen. Casi no tengo momentos de tristeza.

— ¿Qué piensas de?

— Política: Democracia.

— Cocina: Felicidad.

— Belleza: Yo.

— Machismo: Desigualdad.

— Violencia: Humillación.

— Celular: Distracción.

— Familia: Mi padre.

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