Es la encargada de dar solución a los conflictos del campo.

Nombre: María Inés Josefina Carpintero Sánchez.
Cargo: Comisariada ejidal Ixtenco.
Estudios: primaria
Estado civil: viuda
Edad: 68 años
Familia: 5 hijos

Su amor y gusto por el trabajo en el campo la han llevado a desempeñarse como comisariada ejidal en el municipio de Ixtenco, su trabajo es dar certeza legal a los propietarios de las tierras y de quienes la trabajan, recordando el lema revolucionario de Emilio Zapata: “La tierra es de quién la trabaja”. Una labor hasta hace unos años destinada, por tradición, a los hombres. Al quedar viuda, María Inés Josefina Carpintero Sánchez, se convierte en ejidataria, en el 2016 es electa en asamblea por la comunidad. Desde hace dos años es la encarga de dar solución a los conflictos del campo.
Una mujer de carácter que ha logrado ganarse la confianza y generar soluciones para quienes compran o venden un terreno. Un trabajo que le ha dado una gran satisfacción personal a sus sesenta y ocho años. María Inés Josefina sólo cuenta con estudios de primaria, pero se siente orgullosa de su encargo y de seguir aprendiendo en seminarios en la Ciudad de México junto con otras mujeres que, como ella, son comisariadas en el país. Josefina quedó huérfana a muy corta edad, era una de las hermanas mayores, su madre le había enseñado a trabajar los terrenos de cultivo y criar a sus animales para sacar adelante a sus hermanos y, luego, a sus hijos, pensado siempre en que los tenía que apoyar para que alcanzaran lo que ella no pudo: ir a la escuela y así, prepararse para mejorar su calidad de vida.
El campo es su vida y le da felicidad a María Inés Josefina Carpintero: “Me apasiona mucho el campo, soy feliz, usted quiere verme feliz, lléveme al campo, andar entre las milpas y las mazorcas eso me hace feliz”. Platicamos en el patio de su casa, donde tiene un poco de maíz. Las arrugas de su rostro son aprendizaje y experiencia.
–¿Cuál es su trabajo como comisariada?
— Una comisariada ejidal ve los conflictos en los terrenos, cuando una persona vende un terreno y el dueño no cumpla con la entrega, entonces acude a uno para los derechos que le corresponden a él. Les hacemos un documento de compra venta, damos fe de que adquirió y somos testigos de que les paguen y les entréganos un documento”.

Quiere verme feliz, lléveme al campo, andar entre las milpas y las mazorcas eso me hace feliz”

–¿Cómo fue elegida comisariada?
— Para ser elegida debe ser ejidataria. Yo no era ejidataria. Cuando yo me casé no tenía terrenos, nada; me quedo viuda al morir mi esposo, que me cede los derechos del ejido. Yo tardé diez años de ejidataria, acudía a las reuniones y a las asambleas, de ahí optamos porque fuera una comisariada en Ixtenco, nunca imaginé ser yo, no me imaginé, se dieron las cosas y le estamos echando ganas.
–¿Considera que las mujeres hemos avanzado en ganar espacios?
— Digo que sí, fui a un seminario a México, nos invitaron a todas las comisariadas y presidentas municipales a nivel nacional. Ahí se vio la cantidad, que ya somos varias. Intercambiamos ideas unas con otras, cómo los manejas, qué problemas tienes, cómo los resolviste e intercambiamos ideas.
–¿Sigue aprendiendo en su labor de Comisariada?
— Si he ido a conocer cosas que ignoraba y desenvolverme. Yo agradezco a la Procuraduría Agraria de Tlaxcala porque me han apoyado mucho para ir a seminarios a México. Eso me abre más para sentir confianza de hablar a la gente, te sientes en confianza para atender a la gente que nos busca.
–¿Qué hace como Comisariada para que las mujeres tengan mayor equidad?
— Yo las convoco, les digo que tenemos que trabajar, echarle ganas, que no se sientan inferiores a los hombres, somos iguales y podemos rebasarlos, no se les quita el mérito, pero cualquier trabajo lo podemos desempeñar las mujeres
–¿Considera que es difícil ser mujer?
— Según lo tome uno como mujer, cuando usted le pone ganas, el derecho de una mujer es trabajar, apoyar al esposo, lo que uno piensa es sacar adelante a sus hijos, yo quedé huérfana de pequeña, mi mamá nos enseñó a trabajar. Para salir adelante a uno le gusta trabajar, cuando uno sufre de chico, yo perdí a mi padre, fue muy duro como hermana mayor, ayudé a mi mamá para sacar adelante a mis hermanos y de ahí me nace que tenía que trabajar para darle lo mejor a mis hijos.
La comisariada ejidal, María Inés Josefina Carpintero Sánchez, considera que lo más importante es su vida es su familia, sus hijos y sus seis hermanos, que siempre han estado unidos y que se apoyan en todo momento, incluso cuando alguien está enfermo lo ayudan. Su familia es su pilar, por ello decidió no casarse nuevamente, al lado de su esposo fue feliz y considera que su trabajo, hijos y el campo la hacen una mujer plena y completa. “Me ponen feliz mis hijos, para mí tener otro compromiso y responsabilidad pues no; con el cariño que tuve de mi marido fui feliz”.
–¿Qué piensas de?
– Política: Me gusta
– Cocina: Me gusta guisar
– Belleza: No me gusta arreglarme
– Machismo: No lo he sufrido
– Violencia: No lo he sufrido
– Celular: Compromiso
– Familia: Unión
– Maíz: Tortillas.

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