Luz, láseres y nanomateriales

La luz juega “un papel importantí­simo” en nuestra vidas, asienta el doctor Pedro Antonio Quinto Su, del Instituto de Ciencias Nuclea­res (ICN) de la Universidad Nacional Au­tónoma de México. Y añade: “Básicamente percibimos el mundo a través de la luz”. Tal vez nuestro sentido principal sea el de la vista, redondea este joven investigador.
Por otra parte, muchas de las medicio­nes que se hacen en ciencia, ya sea en biología, física o química, entre muchas otras, tienen que ver con fotografías o con tomar videos. Es decir, la luz juega un papel fundamental en la generación de resultados en el laboratorio.

Luz y láseres

Hace un par de año, Pedro Antonio Quin­to Su fue merecedor del Reconocimiento Distinción Universidad Nacional para Jó­venes Académicos. En su Laboratorio de Óptica Aplicada, Quinto Su tiene a la luz como una de sus principales herramientas de trabajo, al estudiar la interacción que establece con la materia.
“Mi investigación consiste en encontrar apli­caciones en las que se pueda utilizar luz para manipular objetos microscópicos”, abunda.
Entre los objetos que manipulan se en­cuentran células, biomateriales o nanoma­teriales. La mayor parte de los objetos son esferas microscópicas, con diámetros que van de una a cinco micras. Para ello, utili­zan láseres enfocados para atrapar estos objetos y manejarlos.
Una de las herramientas utilizadas en el laboratorio son las pinzas ópticas, que no son propiamente una tenaza, sino un haz de luz láser. En este caso, se apro­vechan las características eléctricas para atraer y atrapar piezas de muy pequeño tamaño, como moléculas o células
“Básicamente en el laboratorio esta­mos desarrollando proyectos con haces láser continuo, como los de un apuntador láser, que empleamos para atrapar los ob­jetos microscópicos con pinzas ópticas. Es­tamos haciendo eso y también trabajamos con haces estructurados para controlar conjuntos grandes de objetos microscópi­cos de manera independiente”, reseña.

Trabajo multidisciplinario

En esta etapa de las investigaciones, el grupo se interesa en el control de los obje­tos. “Simplemente queremos agarrar algo pequeño con luz”. El laboratorio investiga distintas formas de los haces lumínicos, para manipular las diminutas partículas y materiales con los que trabajan.
“Lo que hacemos es cambiar la es­tructura espacial de los rayos láser, ya no tenemos solamente un solo punto. Por ejemplo, un apuntador de luz, donde uno lo enfoca, básicamente lo que hacemos es cambiar eso. Tenemos perfiles espaciales arbitrarios de luz para manipular varios objetos simultáneamente”, acota.
Potencialmente esta técnica tiene apli­caciones y distintos grupos la utilizan para muy variados fines. Convencido de las bondades de la investigación multi­disciplinaria, el equipo de Quinto Su se ha sumado a proyectos de diferente naturaleza. “He participado en traba­jos en los que hemos medido algunas propiedades, como glóbulos rojos, por ejemplo, que tienen un diámetro de al­rededor de 8 micras”, puntualiza.
En el caso de las células de la sangre, la investigación se centraba en la medición de las propiedades elásticas. El objetivo de estos análi­sis era identificar las características de las células, “porque en algunas enfermedades esas propiedades cambian. Pero esa es otra manera de caracterizar y de inferir propiedades”.
Además de la manipulación y em­pleo de luz, en otras investigaciones se han propuesto caracterizar y ex­traer propiedades mecánicas de los objetos evaluados, “con miras a apli­caciones biomédicas”, acota.

Una brillante trayectoria

Pedro Antonio Quinto Su cursó la licenciatura en Física en la Facul­tad de Ciencias de la UNAM. Tras varios años en el extranjero, donde cursó la maestría y el doctorado en la Universidad de Rochester, Nue­va York, seguidos de dos estancias posdoctorales, la primera de 2005 a 2008 en la Universidad de Califor­nia, en Irvine, y la segunda, de 2008 a 2010 en la Universidad Tecnológica de Nanyang, en Singapur, regresó a México, para incorporarse al Instituto de Ciencias Nucleares.
Desde hace un lustro, se ha inte­grado de lleno a las labores académi­cas y de investigación de la Universi­dad Nacional. A iniciativa suya se creó el Laboratorio de Óptica Aplicada.
De acuerdo con lo que reseña la UNAM, a la fecha ha publicado 26 artículos en revistas arbitradas inter­nacionales, los cuales suman más de 500 citas. Nueve de los artículos se publicaron en revistas del más alto nivel en física y en ciencia en general, como Nano Letters, Nature Commu­nications, Physical Review Letters, Analytical Chemistry y Lab on a Chip. El artículo en Nature Communications se realizó individualmente en el Labo­ratorio de Óptica Aplicada del ICN.
Además, varios de sus trabajos los seleccionaron editores de revistas y re­porteros de reseñas para Physical Re­view Focus, Physics Today y National Geographic. Ha obtenido dos premios de la American Physical Society: Division of Fluid Dynamics en Gallery of Fluid Motion y, recientemente, su publicación en Nature Communications se reseñó en los medios electrónicos internacionales, The Speaker y GMA Network, en la sec­ción de ciencia y tecnología.
Sobre la distinción como Joven Académico, Quinto Su externa que “es un reconocimiento al trabajo de mu­chos años. Es importante y representa un estímulo”.

 

Pag sociales