Esta tradición en Toluca de Guadalupe data de 1930
Las coreografías, los trajes y la música guardan vestigios del pensamiento indígena, referencias simbólicas a la naturaleza y alusiones a diversos momentos de la historia comunitaria

La Danza de los Cuchillos es una escenografía que relata visualmente la vida del campo en Toluca de Guadalupe, allá por el año 1930, cuando los trabajadores reciben con mucha alegría la entrada de la primavera y con ello el inicio de un nuevo ciclo agrícola, pero también representa el hastío hacia el capataz de la hacienda por los maltratos y explotación laboral de los que son objeto, a quien terminan ahorcándolo.
Esta danza es representativa del carnaval en esta comunidad serrana ubicada al norte del estado de Tlaxcala y es el mayor atractivo del pueblo; para los habitantes es una manera de expresarse, es como una catarsis de todo lo que les pasa durante el año.
Incluso, el carnaval en Toluca de Guadalupe tiene mayor proyección que la feria patronal o de aniversario de la comunidad.
Durante el año calendario puede haber diferencias entre los habitantes de esta comunidad, pero los días de carnaval son de catarsis, de desahogo, todo el mundo se habla, todo mundo anda en la calle, nadie está estresado y se sigue dando de manera inconsciente la festejación de quitarse las ataduras de los capataces de las haciendas, pues hay pulque, tequila, mezcal y mucha comida.
La calle principal de Toluca de Guadalupe, los días de carnaval, se inunda con hasta 150 o 200 danzantes.
“El carnaval nos enorgullece en el pueblo porque es la manera de identificación de los que vivimos, de los que nacimos aquí. Nace un niño y no hay necesidad de enseñarle, sólo escucha la música y eso es suficiente para que empiece a bailar”, narra Josué Fernández León, quien toca los sones de la danza con su guitarra.

 

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